Su significado es "ojos secos". Es una enfermedad autoinmune en la que las glándulas secretoras lacrimales y salivares se ven afectadas, disminuyendo su producción. Es diez veces más frecuente en mujeres que en hombres.
Los síntomas definitorios son: Xeroftalmia, sequedad de los ojos por ausencia de lágrimas. Esta produce sensación de quemazón y de cuerpo extraño, picor, enturbiamiento de la visión, legañas y enrojecimiento conjuntival; Xerostomía, o sequedad de la boca, por espesamiento y falta de saliva. 
Provoca dificultades para tragar alimentos sólidos, pérdida del sentido del gusto, caries generalizadas y rápidamente progresivas, lengua enrojecida y lisa; Artritis, inflamación de las articulaciones, crónica, indistinguible de la artritis reumatoide, afecta inicialmente a las pequeñas articulaciones de las manos de forma simétrica, posteriormente puede afectar a cualquier articulación.
El diagnóstico positivo se produce cuando están presentes dos de los tres síntomas clásicos (Xeroftálmia, Xerostomía y Artritis). Como medidas generales podemos adoptar: lágrimas artificiales para proteger los ojos; emplear enjuagues de gelatinas o glicerina para aliviar la sequedad de la boca; cuidados dentales contínuos; calor local en las articulaciones afectadas; ayudas para sobrevenir las deformidades articulares
Los afectados procurarán mantener una vida lo más activa posible, ejercitando las articulaciones afectadas por la artrosis lo más posible, para retrasar su deformación.
Se trata de una enfermedad incurable, pero con los cuidados adecuados se puede retrasar la incapacidad relacionada con ella.