Un año más se ha puesto en marcha la campaña de vacunación contra la gripe. Desde el pasado 7 de octubre y hasta el 11 de noviembre se puede adquirir en los centros de salud y dado que la campaña concluye a principios de noviembre los que aún no la hayan solicitado deben darse prisa, ya que si no estarán expuestos a dicho virus.
No debemos olvidar que la única manera de prevenir las molestias que esta enfermedad respiratoria producida por un virus provoca (dolor de cabeza, escalofríos, fiebre, dolores musculares y de articulaciones, cansancio, congestión nasal...) es la vacunación. Debido a que el virus de la gripe cambia a menudo es conveniente vacunarse cada año ya que al cambiar el virus es necesario cambiar también la vacuna.
Esta vacuna se prepara con virus muertos que no pueden causar ninguna enfermedad, aunque sí problemas leves como enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección, malestar o dolores musculares; estas reacciones suelen durar menos de 48 horas y no suelen interferir en la vida normal de la persona.
Está indicada y son gratuitas para las personas mayores de 65 años; personas de cualquier edad, mayor de 6 meses, con riesgo de sufrir complicaciones (residentes en instituciones cerradas,...); grupos que pueden transmitir la gripe a personas de alto riesgo (personal sanitario, cuidadores de servicios sociales...). Toda la población en general debe consultar a su médico antes de administrarse la vacuna, pero en especial las mujeres embarazadas en el 2º o 3er trimestre. Además, en el momento actual, ante el posible riesgo de pandemia de gripe aviar, es necesario reforzar la vacunación anual en todos los grupos de riesgo.