Los piojos son insectos parasíticos que se encuentran en el pelo de la cabeza de las personas. Se contagian con facilidad al entrar en contacto con personas que los tengan o al utilizar prendas de vestir de la cabeza (gorros, sombreros, cascos) de personas que están infectadas. Es más frecuente en niños menores de 8 años y se dan más en las niñas que en los niños. Si el piojo cae fuera de la persona, generalmente se muere en un par de días.

Se diagnostican por picazón en la cabeza, sensación de cosquilleo en el pelo y lesiones de rascado en el cuero cabelludo. Además se pueden observar las liendres y las formas adultas en el cuero cabelludo sobre todo detrás de las orejas y cerca de la línea del cuello en la parte posterior de la nuca.
El tratamiento para acabar con estos molestos insectos consiste en llevar a cabo unas medidas plagicidas: Si hay una infección diagnosticada de piojos en la cabeza se debe realizar el lavado diario de cabeza, con cualquier champú. Se recomienda la aplicación de un lavado con loción o champú medicado que es normalmente el tratamiento más efectivo para los piojos de la cabeza.
Usar vinagre común o una crema acondicionadora en el enjuague con el objeto de facilitar el desprendimiento de las liendres las que se arrastrarán, lo mismo que los piojos, con un peine fino.
Dicho peine debe empaparse con agua caliente y con champú durante un período de al menos 15 min. y debe pasarse primero "a contrapelo" para despegar los huevos y luego "a pelo" para su eliminación. Los peines y otros elementos con piojos deben sumergirse en agua hirviendo durante 10 minutos o en alcohol de 70°.
Los niños pueden regresar a la escuela o guardería al día siguiente de su primer tratamiento de los piojos de la cabeza.