La CECU (Confederación Española de Consumidores y Usuarios) ha lanzado una serie de recomendaciones para evitar intoxicaciones alimentarias durante el verano, debido a las altas temperaturas:
- Extremar las precauciones en las condiciones de conservación de los alimentos para evitar situaciones
desagradables.
- Las salsas deben consumirse de inmediato o en un plazo máximo de 24 horas si se conservan en el frigorífico.
- Las carnes o pescados frescos deben usarse inmediatamente o dentro de los dos o tres días siguientes (siempre que se mantengan en el frigorífico).
- Los locales que sirven comidas deben reunir en verano unas condiciones higiénicas y de limpieza mucho mayores que en otros periodos menos calurosos. Los manipuladores de alimentos deben tener la formación adecuada y comunicar a su establecimiento una posible enfermedad.
- Para evitar intoxicaciones en casa, es aconsejable eliminar los restos de alimentos que pueden quedar tras su elaboración y que producen suciedad; mantener los productos a temperaturas en las que las bacterias no pueden crecer y no contribuir a un exceso de humedad en el ambiente de las cocinas o de las neveras.
- Evitar el contacto de los alimentos con el aire contribuye a mantener estos en buen estado; añadirles vinagre o limón es un buen método para conservarlos frescos.
- Si la intoxicación se produce en un restaurante o bar, en el momento en que se noten síntomas de malestar se debe acudir al centro de salud u hospitalario más cercano.