Llegamos
una vez más a la famosa campaña de vacunación
contra la gripe que año tras año sigue afectando
a un importante número de personas. Conviene saber
que la mayor parte de las personas que contraen la gripe
se recupera en menos de una semana, pero hay grupos sociales
que requieren un especial cuidado como ancianos, personas
con enfermedades crónicas, diabetes; pues en ellos
se pueden presentar complicaciones.
La única manera de prevenir las molestias que esta
enfermedad respiratoria producida por un virus provoca
(dolor de cabeza, escalofríos, fiebre, dolores
musculares y de articulaciones, cansancio, congestión
nasal...) es la vacunación. Debido a que el virus
de la gripe cambia a menudo es conveniente vacunarse cada
año ya que al cambiar el virus es necesario cambiar
también la vacuna.
Este año la campaña de vacunación
comenzó el 4 de octubre y se prolongará
hasta el día 5 de noviembre. Las vacunas pueden
adquirirse acudiendo al médico de cabecera y son
gratuitas para: las personas mayores de 65 años;
personas de cualquier edad (mayor de 6 meses) con riesgo
de sufrir complicaciones (residentes en instituciones
cerradas,...); grupos que pueden transmitir la gripe a
personas de alto riesgo (personal sanitario, cuidadores
de servicios sociales...). Toda la población en
general debe consultar a su médico antes de administrarse
la vacuna, pero en especial las mujeres embarazadas y
las personas con alergia al huevo.
Tras la inmunización hay que observar los posibles
efectos menores causados por la vacuna, como ligero dolor
en el lugar de la inyección, fiebre leve, malestar
o dolores musculares; pero estas reacciones suelen durar
menos de 48 horas y no suelen interferir en la vida normal
de la persona.