El
ejercicio físico, en diabéticos, ayuda a prevenir
y controlar mejor esta enfermedad. Practicar ejercicio permite
mantener el peso ideal, aumenta la eficacia cardiaca y respiratoria,
reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y disminuye
la presión arterial; también, aumenta la eficacia
de la insulina, favorece una mejor utilización del
azúcar por el organismo y por lo tanto hace que disminuyan
los niveles de azúcar en sangre, mejora la circulación
sanguínea, aumenta el tono y la fuerza muscular,
ayuda a combatir el estreñimiento y favorece la relajación.
Se debe consultar al médico antes de empezar a realizar
ejercicio. Es aconsejable esperar 1 a 2 horas después
de las comidas antes de hacer ejercicio, ya que los niveles
de azúcar en sangre son más elevados en ese
momento. En el caso de una hipoglucemia (bajada de azúcar)
mientras está realizando ejercicio, deberá:
detener la actividad física, tomar algo azucarado
rápidamente, cada 10 a 15 minutos hasta la desaparición
de los síntomas: caramelos, zumo, fruta, etc... y
aumentar la cantidad de alimento en la próxima comida.
Si tiene la glucosa elevada en sangre después de
realizar ejercicio será necesario disminuir la cantidad
de alimento en la próxima comida. El ejercicio hace
que la insulina que ha sido inyectada sea absorbida mas
rápidamente, de manera que evite ponerse la inyección
en lugares del cuerpo que serán ejercitados durante
sus actividades. Si está planeando hacer ejercicio
para piernas como por ejemplo correr, esquiar, o andar en
bicicleta, inyecte la insulina en el abdomen o los brazos.
Si está planeando hacer ejercicio principalmente
con los brazos, (pintar paredes, lavar el auto), inyecte
la insulina en el abdomen o los muslos. Para deportes que
utilizan todos los músculos (natación, baloncesto,
etc), el sitio más seguro de inyección es