Seguramente
nunca nos hemos parado a pensar que bebidas tan corrientes
como el té o el vino, o condimentos como el curry
pueden ser muy beneficiosos para nuestra salud.
Una serie de experimentos realizados en laboratorios de
Estados Unidos y Portugal han demostrado las propiedades
medicinales de estos tres productos y han puesto de manifiesto
que sus componentes pueden ser sinónimo de buena
salud para muchas personas.
Actualmente hemos oído como ya es común que
los cardiólogos receten a sus pacientes que beban
al menos un vaso de vino diario (tinto, si es posible),
ya que ayuda a frenar las amenazas sobre el sistema cardiovascular.
Ahora además, investigadores de la Universidad de
Oporto, en Portugal, han determinado que el vino y también
la cerveza, debido a sus componentes polifenólicos,
son instrumentos efectivos en la lucha contra el cáncer
de mama. Estos estudios, por otra parte, advierten del consumo
moderado de estas sustancias alcohólicas. Estas investigaciones
se centran pues en la posibilidad de incluir los componentes
polifenólicos en algunas bebidas como medio de prevenir
el cáncer. Otro de estos estudios reveló que
en el té negro y en el té verde hay otro tipo
de polifenoles que frenan el crecimiento de las células
del cáncer de próstata.
Así, los investigadores pudieron comprobar que en
una persona que había bebido té verde o negro
durante cinco días seguidos, las células redujeron
notablemente su crecimiento cuando fueron puestas en un
ambiente de suero.
Los científicos indicaron que aparentemente, los
ingredientes del té concentraron su efecto sobre
las poliamidas, sustancias producidas por enzimas y vinculadas
con los cánceres malignos. Según estos científicos
la proliferación de células cancerígenas
en la próstata se redujo de manera considerable en
hombres que habían consumido té negro o verde.
Y tal como con los componentes polifenólicos del
vino y la cerveza, la idea es agregar los del té
a suplementos dietéticos para luchar contra el cáncer.
A las importantes cualidades medicinales del vino y el té
hay que añadir también las del curry, un popular
condimento que es una combinación de especias y que,
según un estudio, ayuda a prevenir el mal de Alzheimer.
La investigación con este condimento ha puesto de
manifiesto que la cúrcuma, el ingrediente que le
da al curry el típico color amarillo, es el encargado
directo en la lucha contra el Alzheimer.
Según los científicos, la cúrcuma activa
las propiedades de una enzima clave que protege al cerebro
de las condiciones de oxidación típicas de
la edad avanzada. La enzima es identificada por los científicos
como la hemeoxigenasa-1 (HO-1) la cual sería un mecanismo
fundamental de defensa para las neuronas expuestas a factores
oxidantes.
Estos resultados pueden ser un importante primer paso para
determinar si el curry puede ser un agente preventivo o
de reducción de los efectos de enfermedades neurodegenerativas
e incurables, entre ellas el mal de Alzheimer, pero para
ello deben continuar las investigaciones.