El Albinismo es una condición hereditaria en la cual los ojos, la piel o el cabello tienen menor cantidad de pigmento de lo normal. Algunos niños y adultos con albinismo, (albinos) pueden tener una carencia total de pigmento, en estos casos destaca la piel y el cabello blanco y los ojos color rosado. Una de sus formas es el Albinismo Ocular que afecta sólo a los ojos. En casos severos el área central de visión, la mácula, no se desarrolla correctamente, dando lugar a una visión muy reducida.
Los síntomas del Albinismo empiezan en la infancia y pueden ir acompañados de una disminución de visión, mayor sensibilidad a las luces brillantes, movimiento involuntario de los ojos (nistagmus) y estrabismo.
Normalmente se detecta por el aspecto general de la persona o a través de trastornos en la historia clínica familiar. Un examen ocular completo efectuado por un oftalmólogo, un examen médico y una evaluación genética (investigación de la historia familiar), pueden ayudar a diagnosticar y definir el tipo de Albinismo.
Aunque no existe un tratamiento específico para tratar la pobre o nula producción de pigmento o corregir el desarrollo anómalo de la visión central, una buena evaluación ocular y su control puede ser muy útil. El estrabismo que suele aparecer en estos casos, puede ser tratado con medidas de carácter óptico o quirúrgico. Es aconsejable un estudio pormenorizado del historial genético de los individuos afectados y sus familiares. Esto proporcionará una detallada explicación de la enfermedad, incluyendo la posibilidad de que afecte a su descendencia.